Hay cafés de origen único y hay mezclas mediocres. El Supremo no es ninguna de las dos cosas.
Tres arábicas de altura — la suavidad cremosa de Colombia, la intensidad terrosa de Brasil y el punto cítrico y dulce de Nicaragua — seleccionados y equilibrados para crear algo que ninguno de los tres consigue por separado. El resultado es una mezcla de cuerpo excelente, acidez equilibrada y un perfil aromático con capas: dulzor natural, cítricos limpios, chocolate y nuez en un espresso que se sostiene solo.
Tostado a punto medio para preservar cada matiz de cada origen. Molido con molinillo de engranajes para una molienda uniforme que no quema el sabor — porque un café de este nivel merece ese cuidado hasta el último paso.
Para quienes entienden que una buena mezcla no es un compromiso sino una decisión de autor. Seleccionado para nuestra tienda gourmet por su complejidad, su equilibrio y ese resultado en taza que convierte el café del día en algo que se espera.






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