Las patatas bravas tienen un problema: pocas veces están a la altura del nombre. La salsa es demasiado suave, demasiado genérica, demasiado poco brava.
Esta mezcla lo resuelve. Elaborada a mano con nuestra receta exclusiva y especias de máxima calidad, está diseñada específicamente para patatas bravas y salsa brava — con un nivel de picante que no engaña y un perfil aromático que va mucho más allá de la cayena sola.
Aplicada en seco directamente sobre las patatas o disuelta en aceite para construir la salsa, aporta ese color, ese aroma y ese picante persistente que convierte un aperitivo en el protagonista de la mesa.
Para quienes saben que unas bravas de verdad no se hacen con cualquier cosa — y para quienes han decidido dejar de conformarse con versiones tibias. Seleccionada para nuestra tienda gourmet porque hay mezclas que tienen carácter propio y este no lo disimula.






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